
En fin, todo el jueguito de la inexistente Triste Angélica iba hacia la publicidad de la página de una película... Debo aceptar que me gano la curiosidad y fui a verla. No me disgusto, es un relato sobrio y realista sobre un caso real contado sin los excesos a los que nos tiene acostumbrados el cine de Hollywood, ademas con un mensaje claro sobre los peligros que conlleva el obsesionarse con cualquier cosa, incluyendo asesinos. Ojalá aprendan!
En fi... mis perdones a los que me involucraron en este montaje y espero que en futuras ocasiones se cuiden más de las consecuencias de sus juegos.
1 comentario:
Internet como una herramienta útil, cuando se le sabe utilizar. Pero dale una a un niño y habrá daños irremediablemente.
Una lástima que haya gente inmadura que no se toma los acontecimientos graves con la importancia que estos requieren. Desafortunadamente se ha utilizado una malísima campaña sin pensar si quiera que se puede llegar a afectar a terceros.
Un saludo sincero
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